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 La iglesia de San Pablo de Amberes fue un importante centro de estudios en la edad media. Desgraciadamente, en el siglo XX, un incendio la arrasó y su recuperación ha sido costosa. Destacan sobremanera sus esculturas, que las hay por todo el templo, desde los confesionarios al altar, con especial hincapié en el llamado Jardín de las esculturas. Las figuras de los confesionarios son un dechado de creatividad: desde animales en acción hasta esqueletos danzando.Hay que ver también la sillería del coro y el órgano, también de los más antiguos de Europa, así como los cuadros que pueblan sus muros. Allí se encuentra la obra ‘La batalla de Lepanto', de J. Peeters. Foto: fachada de la iglesia de San Pablo. Autor: Bert76
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